lunes, 26 de agosto de 2013

Corazón dormido

Y he aquí que la grandeza de un pueblo perdura por toda la eternidad, sus leyendas se cantan por los siglos, su recuerdo se graba en la roca, sus hazañas inspiran a aquellos que tan solo ruinas pueden contemplar.

Se que el espíritu del antiguo imperio sigue vivo, dormido, latente, esperando la época en que corazones dignos de él caminen de nuevo por la tierra y lleven con orgullo la herencia de sus antepasados.




domingo, 11 de agosto de 2013

Esqueletos

Existen en el mundo personas que temen a las ideas, pero no solo a las ideas, sino a quienes las producen, temen a los cambios y, más aun, temen a su propia libertad.

Este tipo de personas son amantes del orden, de la estática, del equilibrio estático y son importantes para la sociedad humana. Son importantes ya que forman un esqueleto sólido sobre el cual se sostiene la humanidad.

Pero si dejamos un esqueleto sin músculos, sin piel, sin cerebro será solo un cadáver a la espera de que el tiempo le desgaste y convierta en polvo, pues un esqueleto no puede reconstruirse a sí mismo, no puede moverse, no puede escapar a la muerte.

Por ello existen personas que piensan, que traen cambios, que destruyen ideas y estructuras conservadoras ambicionando el progreso mientras sueñan con el futuro, cargando con el lastre de un esqueleto y rompiendo los huesos que se niegan a moverse.

La vida es esto, es un constante desequilibrio que lleva a un caos, el cual dejará como resultado la evolución de las estructuras que sustentan la vida misma. La muerte es el equilibrio, el orden, la estática. Es el último aliento que no volverá a levantar el pecho, el reposo final en que las estructuras moleculares se desintegran para unirse a un paisaje desolado, estático.

Si alguien te dice que tus ideas son peligrosas, inconvenientes o que traerán el caos no te detengas, el esqueleto debe ceder ante la fuerza de las ideas, ante la voluntad de vivir, ante la perspectiva de avanzar y, si el esqueleto se resiste, debe romperse en millones de moléculas, pues ya después tendremos tiempo de construir un nuevo esqueleto mejor adaptado a nuestras necesidades.

Y nunca olvides que la muerte acecha a cada momento, y que la muerte de la humanidad llegará cuando el esqueleto tome el control y nos atraiga hacia la estática muerte, cuando empiece a matar a las ideas, pues los que piensan pueden construir estructuras para crear nuevos esqueletos, pero los esqueletos jamás podrán tener ideas.



jueves, 1 de agosto de 2013

Los de abajo

Desde hace mucho tiempo nos han hecho creer que para llegar a la cima debemos pasar por encima de otros, oprimir al débil y superar al mejor.

Pero lo que es aun peor, nos han hecho creer que la única alternativa es la mediocridad, vivir en comunidad como las "personas buenas" y sonreír ante la opresión de quienes se deshacen de toda moralidad en su camino a la superioridad.

Incluso nos han dicho que, a pesar de todo, los pobres son más felices, los mediocres son virtuosos y los mártires alcanzarán el paraíso.

Pero... ¿Acaso es cierto?... ¿Podemos ser exitosos todos al mismo tiempo? ¿Podemos ser felices sin ser oprimidos? ¿Podemos alcanzar la gloria sin sacrificar nuestro cuerpo y alma ante el altar de la codicia?

Yo me he cansado de vivir en un mundo donde solo puede existir un vencedor erigido sobre los cuerpos inertes de mil perdedores.... ¿Y ustedes?



lunes, 22 de julio de 2013

¿A que tienes derecho?

¿A que tienes derecho? ¿al dolor?, ¿al sufrimiento? ¿al hambre? ¿a la angustia constante? ¿A la continua incertidumbre por el mañana?

Ciertamente estos son los derechos inherentes a todo ser humano que opta por la apatía y el conformismo ante el destino.

Pero incluso el servilismo trae consigo un deseo de progreso, de seguridad, de felicidad. En el momento en que un ser humano levanta una roca para despejar un camino, toma sus herramientas para construir, piensa en nuevas técnicas, nuevas filosofías, nuevas técnicas y rompe con la estática de su existencia, en ese momento el ser humano es merecedor a nuevos derechos.

No temas comer hasta no poder más si tienes hambre. No temas a dormir si no puedes contra el cansancio, no temas a jugar, a reír, a ser feliz, pues tales son los derechos que gana quien ha abierto los ojos cada mañana y ha hecho de su día un símbolo del trabajo y el progreso.

No hay vergüenza en gozar de los derechos que has conquistado, en vivir la vida que has ganado ni en sentirte satisfecho con lo que has hecho, pues en cada movimiento, en cada pensamiento, en cada suspiro has dado sentido a la existencia y no existe pecado en dar gloria a la vida.

Deja que los predicadores de la muerte sigan pregonando el culto al dolor y al sufrimiento, deja que sueñen con reinos de muertos y busquen la iluminación en su propio sufrimiento, pues incluso en su pregonar están glorificando a la vida y en su búsqueda de la muerte están dando uso al don de la existencia.


sábado, 20 de julio de 2013

Justicia Ilegal

Y he aquí que cuando la injusticia está legalizada y los jueces se inclinan a proteger a los malechores, los justos hemos de convertirnos en criminales, defendiendo así la justicia y el derecho que la ley nos ha prohibido.




viernes, 19 de julio de 2013

Crisálida

Un gusano debe encerrarse en una crisálida para poder mutar... cuanto tiempo??? no lo sé, dentro de la crisálida el tiempo no existe.

Al final la crisálida se rompe arrojando lejos de sí toda la suciedad que durante años se acumuló a su alrededor.

Que saldrá de su interior?? una mariposa?? una polilla??? alguna criatura extraña????

Quien tenga ojos para ver podrá contemplar y decidir, quien esté ciego a la luz del sol solo podrá saber que algo ocurre, que algo está cambiando y esperar a que los cambios sean benéficos o sucumbir ante la realidad.

Es momento de romper la crisálida, es momento de partir.



lunes, 8 de julio de 2013

Estoy leyendo un libro llamado "La Rebelión de Atlas"

Estoy leyendo un libro llamado "La Rebelión de Atlas". En este libro hay un discurso sobre el origen del dinero y me pega mucho esta frase:


Entonces presenciaréis la elevación de los hombres que militan bajo dos banderas; de quienes viven basándose en la fuerza y, sin embargo, cuentan con quienes viven del comercio para crear el valor de su dinero robado; hombres que se mueven a saltos por el camino  de  la virtud.  En  una  sociedad  moral,  ellos  son  los  criminales,  y  tenéis  que protegeros contra sus actividades. Pero cuando una sociedad establece la existencia de criminales por derecho y de saqueadores legales, es decir, de hombres que utilizan la fuerza para apoderarse de la riqueza de víctimas desarmadas, el dinero se convierte en vengador de quien lo creó. Tales maleantes creen seguro robar a seres indefensos en cuanto han aprobado una ley que los desarme. Pero su botín se convierte en imán para otros como ellos, que se lo arrebatarán a su vez, y así continúa la carrera, venciendo, no el más diestro en la producción, sino quienes emplean mayor brutalidad y rudeza. Cuando la fuerza se convierte en estandarte, el criminal vence sobre el ratero, pero entonces la sociedad desaparece entre un cúmulo de ruinas y de crímenes.


Cuando  notéis  que  el  comercio  se  efectúa,  no  por consentimiento  de  sus  partes,  sino  por  obligación;  cuando  veáis  que,  con  el  fin de producir, necesitáis permiso de quienes no producen nada; cuando observéis que el dinero afluye hacia quienes trafican no en géneros, sino en favores; cuando os deis cuenta de que muchos se hacen ricos por el soborno, por la presión, más que por el trabajo, y que las leyes no os protegen contra ellos, sino que, al contrario, son ellos los protegidos contra vosotros;  cuando  observéis  cómo  la  corrupción  es  recompensada  y  la  honradez  se convierte en sacrificio, podéis asegurar, sin temor a equivocaros, que vuestra sociedad está condenada.