Desde hace mucho tiempo nos han hecho creer que para llegar a la cima debemos pasar por encima de otros, oprimir al débil y superar al mejor.
Pero lo que es aun peor, nos han hecho creer que la única alternativa es la mediocridad, vivir en comunidad como las "personas buenas" y sonreír ante la opresión de quienes se deshacen de toda moralidad en su camino a la superioridad.
Incluso nos han dicho que, a pesar de todo, los pobres son más felices, los mediocres son virtuosos y los mártires alcanzarán el paraíso.
Pero... ¿Acaso es cierto?... ¿Podemos ser exitosos todos al mismo tiempo? ¿Podemos ser felices sin ser oprimidos? ¿Podemos alcanzar la gloria sin sacrificar nuestro cuerpo y alma ante el altar de la codicia?
Yo me he cansado de vivir en un mundo donde solo puede existir un vencedor erigido sobre los cuerpos inertes de mil perdedores.... ¿Y ustedes?
Soñar, idear, disfrutar la existencia y buscar nuevas formas de sonreir... La vida es sueño y los sueños le dan sentido a la vida...
jueves, 1 de agosto de 2013
lunes, 22 de julio de 2013
¿A que tienes derecho?
¿A que tienes derecho? ¿al dolor?, ¿al sufrimiento? ¿al hambre? ¿a la angustia constante? ¿A la continua incertidumbre por el mañana?
Ciertamente estos son los derechos inherentes a todo ser humano que opta por la apatía y el conformismo ante el destino.
Pero incluso el servilismo trae consigo un deseo de progreso, de seguridad, de felicidad. En el momento en que un ser humano levanta una roca para despejar un camino, toma sus herramientas para construir, piensa en nuevas técnicas, nuevas filosofías, nuevas técnicas y rompe con la estática de su existencia, en ese momento el ser humano es merecedor a nuevos derechos.
No temas comer hasta no poder más si tienes hambre. No temas a dormir si no puedes contra el cansancio, no temas a jugar, a reír, a ser feliz, pues tales son los derechos que gana quien ha abierto los ojos cada mañana y ha hecho de su día un símbolo del trabajo y el progreso.
No hay vergüenza en gozar de los derechos que has conquistado, en vivir la vida que has ganado ni en sentirte satisfecho con lo que has hecho, pues en cada movimiento, en cada pensamiento, en cada suspiro has dado sentido a la existencia y no existe pecado en dar gloria a la vida.
Deja que los predicadores de la muerte sigan pregonando el culto al dolor y al sufrimiento, deja que sueñen con reinos de muertos y busquen la iluminación en su propio sufrimiento, pues incluso en su pregonar están glorificando a la vida y en su búsqueda de la muerte están dando uso al don de la existencia.
Ciertamente estos son los derechos inherentes a todo ser humano que opta por la apatía y el conformismo ante el destino.
Pero incluso el servilismo trae consigo un deseo de progreso, de seguridad, de felicidad. En el momento en que un ser humano levanta una roca para despejar un camino, toma sus herramientas para construir, piensa en nuevas técnicas, nuevas filosofías, nuevas técnicas y rompe con la estática de su existencia, en ese momento el ser humano es merecedor a nuevos derechos.
No temas comer hasta no poder más si tienes hambre. No temas a dormir si no puedes contra el cansancio, no temas a jugar, a reír, a ser feliz, pues tales son los derechos que gana quien ha abierto los ojos cada mañana y ha hecho de su día un símbolo del trabajo y el progreso.
No hay vergüenza en gozar de los derechos que has conquistado, en vivir la vida que has ganado ni en sentirte satisfecho con lo que has hecho, pues en cada movimiento, en cada pensamiento, en cada suspiro has dado sentido a la existencia y no existe pecado en dar gloria a la vida.
Deja que los predicadores de la muerte sigan pregonando el culto al dolor y al sufrimiento, deja que sueñen con reinos de muertos y busquen la iluminación en su propio sufrimiento, pues incluso en su pregonar están glorificando a la vida y en su búsqueda de la muerte están dando uso al don de la existencia.
sábado, 20 de julio de 2013
Justicia Ilegal
Y he aquí que cuando la injusticia está legalizada y los jueces se inclinan a proteger a los malechores, los justos hemos de convertirnos en criminales, defendiendo así la justicia y el derecho que la ley nos ha prohibido.
viernes, 19 de julio de 2013
Crisálida
Un gusano debe encerrarse en una crisálida para poder mutar... cuanto tiempo??? no lo sé, dentro de la crisálida el tiempo no existe.
Al final la crisálida se rompe arrojando lejos de sí toda la suciedad que durante años se acumuló a su alrededor.
Que saldrá de su interior?? una mariposa?? una polilla??? alguna criatura extraña????
Quien tenga ojos para ver podrá contemplar y decidir, quien esté ciego a la luz del sol solo podrá saber que algo ocurre, que algo está cambiando y esperar a que los cambios sean benéficos o sucumbir ante la realidad.
Es momento de romper la crisálida, es momento de partir.
Al final la crisálida se rompe arrojando lejos de sí toda la suciedad que durante años se acumuló a su alrededor.
Que saldrá de su interior?? una mariposa?? una polilla??? alguna criatura extraña????
Quien tenga ojos para ver podrá contemplar y decidir, quien esté ciego a la luz del sol solo podrá saber que algo ocurre, que algo está cambiando y esperar a que los cambios sean benéficos o sucumbir ante la realidad.
Es momento de romper la crisálida, es momento de partir.
lunes, 8 de julio de 2013
Estoy leyendo un libro llamado "La Rebelión de Atlas"
Estoy leyendo un libro llamado "La Rebelión de Atlas". En este libro hay un discurso sobre el origen del dinero y me pega mucho esta frase:
Entonces presenciaréis la elevación de los hombres que militan bajo dos banderas; de quienes viven basándose en la fuerza y, sin embargo, cuentan con quienes viven del comercio para crear el valor de su dinero robado; hombres que se mueven a saltos por el camino de la virtud. En una sociedad moral, ellos son los criminales, y tenéis que protegeros contra sus actividades. Pero cuando una sociedad establece la existencia de criminales por derecho y de saqueadores legales, es decir, de hombres que utilizan la fuerza para apoderarse de la riqueza de víctimas desarmadas, el dinero se convierte en vengador de quien lo creó. Tales maleantes creen seguro robar a seres indefensos en cuanto han aprobado una ley que los desarme. Pero su botín se convierte en imán para otros como ellos, que se lo arrebatarán a su vez, y así continúa la carrera, venciendo, no el más diestro en la producción, sino quienes emplean mayor brutalidad y rudeza. Cuando la fuerza se convierte en estandarte, el criminal vence sobre el ratero, pero entonces la sociedad desaparece entre un cúmulo de ruinas y de crímenes.
Cuando notéis que el comercio se efectúa, no por consentimiento de sus partes, sino por obligación; cuando veáis que, con el fin de producir, necesitáis permiso de quienes no producen nada; cuando observéis que el dinero afluye hacia quienes trafican no en géneros, sino en favores; cuando os deis cuenta de que muchos se hacen ricos por el soborno, por la presión, más que por el trabajo, y que las leyes no os protegen contra ellos, sino que, al contrario, son ellos los protegidos contra vosotros; cuando observéis cómo la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en sacrificio, podéis asegurar, sin temor a equivocaros, que vuestra sociedad está condenada.
sábado, 6 de julio de 2013
Una Historia Imaginaria
Imaginemos por un momento que existe en el universo un dios que de pronto siente la necesidad de crear un mundo.
Crea este mundo y lo llena de millones de asombrosas criaturas. Para regir su comportamiento decide crear una ley pero... como hacer que todas las criaturas la conozcan si todas hablan un lenguaje distinto, otras no poseen lenguaje y algunas nisiquiera cerebro...
Sin ser un dios se me ocurre que el mejor lugar para poner esa ley es dentro de cada ser vivo y conectarla a ellos por medio de sus instintos. Así no importa que tipo de criatura sea, con seguir sus instintos estaria obedeciendo la ley.
Ahora imaginemos que hay un demonio que quiere destruir la obra de ese dios. Dado que ese demonio no tiene tanto poder debe idear un plan.
Nuevamente la mejor opción que se me ocurre es buscar la especie mas ingenua y a la vez potencialmente destructiva que exista y engañarla. Usar un poco de su poder de demonio para encender algunos arbustos, desatar alguna desgracia, asesinar a otros tantos y así convencer a esas criaturas de que el demonoo es un dios, incluso de que es el dios creador de todo.
Para garantizar obediencia ese demonio les entrega otea ley, escrita en su lengua pues ese demonio no puede reescribir sus instintos, pero las reglas más importante serán aquellas enfocadas a convencer a estas criaturas de que sus instintos (la verdadera ley) son malos, pecados y que deben evitarlos a toda costa.
La operación se puede repetir varias veces bajo distintos nombres para que dichas criaturas se enfrenten en guerras para que aumenten su poder destructivo hasta que tengan suficiente poder como para destruir a todas las especies y a si mismos.
El resto es solo esperar y disfrutar del espectáculo.
Crea este mundo y lo llena de millones de asombrosas criaturas. Para regir su comportamiento decide crear una ley pero... como hacer que todas las criaturas la conozcan si todas hablan un lenguaje distinto, otras no poseen lenguaje y algunas nisiquiera cerebro...
Sin ser un dios se me ocurre que el mejor lugar para poner esa ley es dentro de cada ser vivo y conectarla a ellos por medio de sus instintos. Así no importa que tipo de criatura sea, con seguir sus instintos estaria obedeciendo la ley.
Ahora imaginemos que hay un demonio que quiere destruir la obra de ese dios. Dado que ese demonio no tiene tanto poder debe idear un plan.
Nuevamente la mejor opción que se me ocurre es buscar la especie mas ingenua y a la vez potencialmente destructiva que exista y engañarla. Usar un poco de su poder de demonio para encender algunos arbustos, desatar alguna desgracia, asesinar a otros tantos y así convencer a esas criaturas de que el demonoo es un dios, incluso de que es el dios creador de todo.
Para garantizar obediencia ese demonio les entrega otea ley, escrita en su lengua pues ese demonio no puede reescribir sus instintos, pero las reglas más importante serán aquellas enfocadas a convencer a estas criaturas de que sus instintos (la verdadera ley) son malos, pecados y que deben evitarlos a toda costa.
La operación se puede repetir varias veces bajo distintos nombres para que dichas criaturas se enfrenten en guerras para que aumenten su poder destructivo hasta que tengan suficiente poder como para destruir a todas las especies y a si mismos.
El resto es solo esperar y disfrutar del espectáculo.
lunes, 24 de junio de 2013
Paulo Coelho
Hace poco me preguntaron el porqué de mi aversión hacia Paulo Coelho... Bueno, no es algo tan sencillo de explicar.
Dicen que "Los ojos son la ventana del alma". Una frase muy cierta a la cual yo agregaría que "y las letras son la puerta y el tapete de bienvenida".
Lo cierto es que por las palabras podemos saber más de la personalidad de una persona que conversando con ella frente a frente. En los escritos, por burdos que sean, podemos ver sus miedos, sus inquietudes y hasta el humor que tenía en el momento de escribir, y no solo por lo que escriben, sino también por la forma en que escriben, las palabras que usan, las puntuaciones... En fin, podemos conocer realmente el alma de una persona a través de sus escritos.
¿Que pasa con Paulo Coelho?
Pues bien, en sus letras se presenta un sentido de superioridad y egolatría excelsas, en el fondo se muestran pensamientos y actitudes que hacen creer que al escribir pasaba por su mente algo como "Los pobres ingenuos están perdidos, y yo soy su salvador, su guía, su camino... sin mi están perdidos".
Egolatría, narcisismo y un claro hábito de mirar a las personas como seres inferiores a sí mismo. Sin embargo eso no es todo. Hay personas que actúan de esa manera que no me son tan molestas, pues son tan evidentes que a veces resulta gracioso mirarles subir dos escalones solo para parecer más altos que los demás. Pero Paulo Coelho no exterioriza esa vanidad, sino que recubre su peyorativa actitud conun aura de compasión.
Digamos que vemos a un anciano enfermo por la calle y alguien comenta: "Ese hombre apesta, retirenlo de allí". Obviamente esa persona y su actitud peyorativa me causa asco y a más de uno de ustedes reprocharán sus comentarios. Ahora imaginen que otra persona dice: "Pobre hombre que no ha sido tan afortunado como yo, siento pena y lástima por él que ha nacido desdichado". En este punto a mi me causa asco también, pues es el mismo sentido de superioridad que el del primer individuo, pero lo recubre con tanta pompa y retórica que es imposible reprocharle nada, no se le puede indicar que no considere a todas las personas como iguales y, más de uno, le aplaudirán su comentario que denigra tanto al anciano como a quienes escuchan dicho comentario.
Esa es la razón de mi aversión a sus libros y a su persona. Estoy mal? muy probablemente, pero hay algunas personas de cuya compañía no disfruto.
Dicen que "Los ojos son la ventana del alma". Una frase muy cierta a la cual yo agregaría que "y las letras son la puerta y el tapete de bienvenida".
Lo cierto es que por las palabras podemos saber más de la personalidad de una persona que conversando con ella frente a frente. En los escritos, por burdos que sean, podemos ver sus miedos, sus inquietudes y hasta el humor que tenía en el momento de escribir, y no solo por lo que escriben, sino también por la forma en que escriben, las palabras que usan, las puntuaciones... En fin, podemos conocer realmente el alma de una persona a través de sus escritos.
¿Que pasa con Paulo Coelho?
Pues bien, en sus letras se presenta un sentido de superioridad y egolatría excelsas, en el fondo se muestran pensamientos y actitudes que hacen creer que al escribir pasaba por su mente algo como "Los pobres ingenuos están perdidos, y yo soy su salvador, su guía, su camino... sin mi están perdidos".
Egolatría, narcisismo y un claro hábito de mirar a las personas como seres inferiores a sí mismo. Sin embargo eso no es todo. Hay personas que actúan de esa manera que no me son tan molestas, pues son tan evidentes que a veces resulta gracioso mirarles subir dos escalones solo para parecer más altos que los demás. Pero Paulo Coelho no exterioriza esa vanidad, sino que recubre su peyorativa actitud conun aura de compasión.
Digamos que vemos a un anciano enfermo por la calle y alguien comenta: "Ese hombre apesta, retirenlo de allí". Obviamente esa persona y su actitud peyorativa me causa asco y a más de uno de ustedes reprocharán sus comentarios. Ahora imaginen que otra persona dice: "Pobre hombre que no ha sido tan afortunado como yo, siento pena y lástima por él que ha nacido desdichado". En este punto a mi me causa asco también, pues es el mismo sentido de superioridad que el del primer individuo, pero lo recubre con tanta pompa y retórica que es imposible reprocharle nada, no se le puede indicar que no considere a todas las personas como iguales y, más de uno, le aplaudirán su comentario que denigra tanto al anciano como a quienes escuchan dicho comentario.
Esa es la razón de mi aversión a sus libros y a su persona. Estoy mal? muy probablemente, pero hay algunas personas de cuya compañía no disfruto.
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