Soñar, idear, disfrutar la existencia y buscar nuevas formas de sonreir... La vida es sueño y los sueños le dan sentido a la vida...
viernes, 19 de julio de 2013
Crisálida
Al final la crisálida se rompe arrojando lejos de sí toda la suciedad que durante años se acumuló a su alrededor.
Que saldrá de su interior?? una mariposa?? una polilla??? alguna criatura extraña????
Quien tenga ojos para ver podrá contemplar y decidir, quien esté ciego a la luz del sol solo podrá saber que algo ocurre, que algo está cambiando y esperar a que los cambios sean benéficos o sucumbir ante la realidad.
Es momento de romper la crisálida, es momento de partir.
lunes, 8 de julio de 2013
Estoy leyendo un libro llamado "La Rebelión de Atlas"
Entonces presenciaréis la elevación de los hombres que militan bajo dos banderas; de quienes viven basándose en la fuerza y, sin embargo, cuentan con quienes viven del comercio para crear el valor de su dinero robado; hombres que se mueven a saltos por el camino de la virtud. En una sociedad moral, ellos son los criminales, y tenéis que protegeros contra sus actividades. Pero cuando una sociedad establece la existencia de criminales por derecho y de saqueadores legales, es decir, de hombres que utilizan la fuerza para apoderarse de la riqueza de víctimas desarmadas, el dinero se convierte en vengador de quien lo creó. Tales maleantes creen seguro robar a seres indefensos en cuanto han aprobado una ley que los desarme. Pero su botín se convierte en imán para otros como ellos, que se lo arrebatarán a su vez, y así continúa la carrera, venciendo, no el más diestro en la producción, sino quienes emplean mayor brutalidad y rudeza. Cuando la fuerza se convierte en estandarte, el criminal vence sobre el ratero, pero entonces la sociedad desaparece entre un cúmulo de ruinas y de crímenes.
Cuando notéis que el comercio se efectúa, no por consentimiento de sus partes, sino por obligación; cuando veáis que, con el fin de producir, necesitáis permiso de quienes no producen nada; cuando observéis que el dinero afluye hacia quienes trafican no en géneros, sino en favores; cuando os deis cuenta de que muchos se hacen ricos por el soborno, por la presión, más que por el trabajo, y que las leyes no os protegen contra ellos, sino que, al contrario, son ellos los protegidos contra vosotros; cuando observéis cómo la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en sacrificio, podéis asegurar, sin temor a equivocaros, que vuestra sociedad está condenada.
sábado, 6 de julio de 2013
Una Historia Imaginaria
Crea este mundo y lo llena de millones de asombrosas criaturas. Para regir su comportamiento decide crear una ley pero... como hacer que todas las criaturas la conozcan si todas hablan un lenguaje distinto, otras no poseen lenguaje y algunas nisiquiera cerebro...
Sin ser un dios se me ocurre que el mejor lugar para poner esa ley es dentro de cada ser vivo y conectarla a ellos por medio de sus instintos. Así no importa que tipo de criatura sea, con seguir sus instintos estaria obedeciendo la ley.
Ahora imaginemos que hay un demonio que quiere destruir la obra de ese dios. Dado que ese demonio no tiene tanto poder debe idear un plan.
Nuevamente la mejor opción que se me ocurre es buscar la especie mas ingenua y a la vez potencialmente destructiva que exista y engañarla. Usar un poco de su poder de demonio para encender algunos arbustos, desatar alguna desgracia, asesinar a otros tantos y así convencer a esas criaturas de que el demonoo es un dios, incluso de que es el dios creador de todo.
Para garantizar obediencia ese demonio les entrega otea ley, escrita en su lengua pues ese demonio no puede reescribir sus instintos, pero las reglas más importante serán aquellas enfocadas a convencer a estas criaturas de que sus instintos (la verdadera ley) son malos, pecados y que deben evitarlos a toda costa.
La operación se puede repetir varias veces bajo distintos nombres para que dichas criaturas se enfrenten en guerras para que aumenten su poder destructivo hasta que tengan suficiente poder como para destruir a todas las especies y a si mismos.
El resto es solo esperar y disfrutar del espectáculo.
lunes, 24 de junio de 2013
Paulo Coelho
Dicen que "Los ojos son la ventana del alma". Una frase muy cierta a la cual yo agregaría que "y las letras son la puerta y el tapete de bienvenida".
Lo cierto es que por las palabras podemos saber más de la personalidad de una persona que conversando con ella frente a frente. En los escritos, por burdos que sean, podemos ver sus miedos, sus inquietudes y hasta el humor que tenía en el momento de escribir, y no solo por lo que escriben, sino también por la forma en que escriben, las palabras que usan, las puntuaciones... En fin, podemos conocer realmente el alma de una persona a través de sus escritos.
¿Que pasa con Paulo Coelho?
Pues bien, en sus letras se presenta un sentido de superioridad y egolatría excelsas, en el fondo se muestran pensamientos y actitudes que hacen creer que al escribir pasaba por su mente algo como "Los pobres ingenuos están perdidos, y yo soy su salvador, su guía, su camino... sin mi están perdidos".
Egolatría, narcisismo y un claro hábito de mirar a las personas como seres inferiores a sí mismo. Sin embargo eso no es todo. Hay personas que actúan de esa manera que no me son tan molestas, pues son tan evidentes que a veces resulta gracioso mirarles subir dos escalones solo para parecer más altos que los demás. Pero Paulo Coelho no exterioriza esa vanidad, sino que recubre su peyorativa actitud conun aura de compasión.
Digamos que vemos a un anciano enfermo por la calle y alguien comenta: "Ese hombre apesta, retirenlo de allí". Obviamente esa persona y su actitud peyorativa me causa asco y a más de uno de ustedes reprocharán sus comentarios. Ahora imaginen que otra persona dice: "Pobre hombre que no ha sido tan afortunado como yo, siento pena y lástima por él que ha nacido desdichado". En este punto a mi me causa asco también, pues es el mismo sentido de superioridad que el del primer individuo, pero lo recubre con tanta pompa y retórica que es imposible reprocharle nada, no se le puede indicar que no considere a todas las personas como iguales y, más de uno, le aplaudirán su comentario que denigra tanto al anciano como a quienes escuchan dicho comentario.
Esa es la razón de mi aversión a sus libros y a su persona. Estoy mal? muy probablemente, pero hay algunas personas de cuya compañía no disfruto.
martes, 21 de mayo de 2013
Promesas
El silencio habitual del estacionamiento es roto momentáneamente por el rechinar de las llantas sobre el pavimento.
Roberto, un joven de aproximadamente veintiséis años baja apresurado del auto, olvidando por completo revisar que los seguros de las puertas estén bien colocados o de cerrar la ventana que ha dejado un poco abierta en el lado del conductor.
La mente de Roberto está difusa, perdida en pensamientos nebulosos que embargan su sentir. Un torrente de pensamientos lógicos le dicen que hacer en caso de que las noticias sean las peores que puede imaginar. Ante aquellos oscuros pensamientos y maquiavélicas imaginaciones un ejército igualmente poderoso de ideas positivas y frases alentadoras surgen desde lo más profundo de su alma para evitarle perder toda esperanza.
Caminando apenas conciente de sus acciones está a punto de llegar al elevador cuando algo en su bolsillo le saca de su ensimismamiento.
Rápidamente saca el objeto vibrante de su bolsillo y presiona un botón para leer el mensaje.
"Donde estás?? Ya entró a cirugía"
El mensaje era simple y claro. Guardó el telèfono en el bolsillo de nuevo y se apresuró hacia el elevador.
Mientras el elevador avanza lentamente hacia el lobby del hospital, Roberto comienza a recordar todos los mensajes que había recibido en las últimas tres horas, uniéndolos en una secuencia de horribles hechos.
"Llamaron del hospital, Amanda tuvo un accidente, está en urgencias"
"No sé, creo que la atropellaron, te veo en el hospital"
"Ya llegué, dicen que está delicada y necesita cirugía, que tal vez pierda al bebé. "
Cuando ese último mensaje llegó su pie pisó el acelerador y condujo entre sueños, recordando cada momento que pasó con Amanda.
La puerta del elevador se abre y su cuerpo es solo un títere controlado por hilos invisibles que le guían a través de la gente hasta la sala de espera del área de urgencias.
Al llegar su hermana está allí, de pie frente a un médico de ropas azules que calza unos tenis color blanco recubiertos de tela, un gorro de tela desechable y un cubrebocas que cuelga de su cuello.
El rostro de su hermana está enmarcado en lágrimas que le escurren por las mejillas. La mirada de desolación de la mujer vaticina las palabras que él no desea escuchar.
El médico le mira fijamente, no sabe que es lo que debe decir. Se refugia entre términos médicos suavizados alegando la gravedad de las heridas, se devana explicando los intentos por salvarle la vida y los consecuentes fracasos.
Pero no tiene caso explicar nada. La mente de Roberto se encuentra ausente, soñando con la sonrisa de Amanda aquella tarde de verano en que se conocieron, el brillo de sus ojos el día de su boda, el fuerte apretón de su mano cuando vieron las primeras imágenes ultrasónicas de su hija aun por nacer. El cuerpo de Roberto temblaba, amenazando derrumbarse derrotado mientras sus pensamientos se perdían en el aroma de Amanda, en la suavidad de su piel, en el deleite de su risa, en la calidez de su piel.
Roberto apenas escuchó trágico desenlace en las palabras del médico. Su mente volvió un poco a la realidad cuando el médico comenzó a hablar de su hija que ahora se encontraba en una incubadora, delicada de salud debido a su apresurado nacimiento, pero con grandes esperanzas de sobrevivir.
Una enfermera se acercó a ellos preguntando si era él Roberto, el esposo de Amanda. Apenas conciente asintió y la enfermera puso en sus manos un trozo de papel mientras balbuseaba condolencias.
Sus ojos miraron los débiles trazos de tinta y reconoció la letra de Amanda, temblorosa e imprecisa, pero con la belleza que sólo ella podía impregnar a las palabras.
"El doctor dice que me tienen que operar, la vida de nuestra bebé está en peligro y no podemos esperar.
Le hice prometer al doctor que haga todo lo que pueda por salvar a nuestra hija, incluso si yo tengo que morir para que ella viva.
Se que nos prometimos muchas cosas, prometimos ver el atardecer en una playa virgen, viajar hasta Andalucía y comer queso, montar sobre la espalda de un dragón.
Si lees esto significa que no podremos hacer nada de esto juntos, pero hay una promesa que debo pedirte. Quiero que todas esas cosas que prometimos hacer juntos las hagas con nuestra pequeña Lucía. Ella necesita un padre que la ame y estoy segura de que tu podrás hacerla el doble de feliz de lo que he sido yo a tu lado.
Adios mi amor, recuerda que siempre te amaré y no olvides ninguna de nuestras promesas. "
Las rodillas de Roberto cedieron chocando estrepitosamente contra el suelo del hospital. Un agudo chillido inundó la sala silenciando todas las conversaciones y atrayendo la mirada de todos al rededor.
Y allí, tirado en el suelo, Roberto no pudo dejar de llorar.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Decodificando Entidades HTML en android
Una aplicación Android recibe una cadena desde un servidor en internet con acentos codificados con htmlentities. El resultado era algo así en la aplicación:
Magnífica oportunidadLa solución fue utilizar html.fromHtml
String titulo=Html.fromHtml(cadenaDelServidor).toString();
Y el resultado fue:
Magnífica OportunidadSuerte con sus aplicaciones.

